Visualización 3D para clínicas y cirujanos

Un cirujano tiene que explicar lo mismo a dos públicos que no se parecen en nada: a sus colegas, en un congreso, con nomenclatura y detalle técnico; y a un paciente, en consulta, en pocos minutos y sin asustarle. Esta página reúne lo que hacemos para clínicas, cirujanos y sociedades científicas, con los proyectos concretos detrás.

Proyectos que hemos hecho para clínicas y cirujanos

Dr. Ernesto Maria Buccheri — técnica Inner Bra. Visualización 3D anatómica de una técnica de mastopexia desarrollada para el congreso CATBBAS VII de Bruselas. El Dr. Buccheri es cirujano plástico y director de Ultra Clinic, en Roma y Milán.

The Aesthetic Meet — cirugía de mama. Presentación médica 3D que aborda el aumento mamario desde una perspectiva técnica, anatómica y funcional.

Clínica Jordi Mir. Animación quirúrgica 3D de una abdominoplastia, que sirve tanto para explicar el procedimiento al paciente en consulta como para presentar el caso ante colegas. Con esta misma clínica desarrollamos también un proyecto para un congreso internacional en Las Vegas.

Además, proyectos de cirugía 3D e ilustración médica a medida, y experiencias en realidad virtual y realidad aumentada cuando la técnica se entiende mejor desde dentro.

Los tres usos, y por qué son piezas distintas

Un congreso de colegas. El público ya sabe cómo queda el resultado; quiere ver qué hace el cirujano, en qué plano y en qué orden. Aquí la anatomía 3D gana a la fotografía clínica y al vídeo intraoperatorio, porque muestra el plano de trabajo con todo lo demás retirado, y porque la cámara y el ritmo se deciden en lugar de capturarse.

La consulta con el paciente. Misma técnica, otra pieza: más corta, con menos estructuras nombradas y centrada en lo que cambia para la persona. Normalmente es otra edición del mismo material 3D, no otro proyecto.

La docencia. Formación de residentes o material para una sociedad científica. Aquí la pieza puede ser más larga y admite pararse en un paso concreto, sobre todo si se entrega como presentación interactiva que el ponente controla en lugar de como vídeo de duración fija.

Dónde están los límites

Conviene decir lo que no hacemos, porque en este terreno importa.

No decidimos el contenido clínico. Trabajamos a partir del criterio del especialista: qué planos intervienen, qué se sutura o se reposiciona y en qué secuencia. Si algo del guion no se sostiene visualmente o invita a una lectura equivocada, lo decimos antes de empezar.

No usamos imágenes de pacientes. Un modelo 3D no contiene a ningún paciente, así que no arrastra cuestiones de consentimiento ni de privacidad al mostrarlo en un auditorio, en una publicación o en una web. Para presentar una técnica, además, una anatomía representativa suele ser más clara que la de un caso concreto: el objetivo es que cualquier cirujano reconozca el plano, no que reconozca a un paciente.

No prometemos resultados. La pieza explica un procedimiento; no afirma lo que conseguirá en una persona concreta. Eso es criterio médico y es vuestro.

Preguntas frecuentes de clínicas y cirujanos

¿Qué tengo que aportar para empezar?
El criterio clínico, en el formato que os resulte cómodo. Bocetos, fotografías intraoperatorias o una grabación explicando la técnica en voz alta son material de partida perfectamente útil. No hace falta un documento formal.

¿Son precisos los modelos anatómicos?
Se basan en datos anatómicos reales, que es lo que los hace utilizables delante de un público especializado. El nivel de detalle se define con el especialista en la fase de guion, según lo que espere el público de esa especialidad.

¿Sustituye al vídeo quirúrgico?
No, y funcionan bien juntos. La animación explica qué debe ocurrir y por qué; el vídeo demuestra que ocurre en un campo real. Una estructura habitual en un congreso es introducir la técnica con la secuencia 3D y proyectar después la grabación.

¿Cuántas rondas de revisión hay?
Primero un storyboard dibujado, para corregir planos y encuadres cuando corregir es barato. Después imágenes previas durante el modelado, para validar anatomía, materiales y acabados. Nada pasa a render final hasta que el especialista confirma que lo que se ve es lo que hace.

¿Puede ser interactiva en lugar de un vídeo?
Sí. La misma anatomía se puede entregar como presentación 3D que el ponente controla en el escenario, parando en un paso o girando el modelo para responder a una pregunta del público. Encaja mejor en una sesión con debate.

¿Funciona en cualquier especialidad?
El método no cambia: identificar el plano, retirar lo que lo tapa y poner en escena la secuencia. Lo que cambia es la anatomía que hay que construir. Los proyectos publicados son sobre todo de cirugía plástica y de mama, pero el criterio es el mismo en otras especialidades.

¿Y si la técnica evoluciona?
Un refinamiento de un paso suele ser una actualización parcial: se ajusta y se vuelve a renderizar la secuencia afectada mientras el modelo y el resto de la pieza se quedan igual. Importa en una técnica que se presenta en congresos sucesivos.

¿Podéis preparar también la presentación completa del congreso?
Sí, y es un trabajo frecuente: la presentación médica de The Aesthetic Meet sobre cirugía de mama es exactamente eso. La animación puede ser una pieza dentro de una presentación diseñada entera.

¿Hacéis marketing para la clínica?
No. No hacemos estrategia, ni medios, ni redes sociales. Hacemos la visualización 3D. Si trabajáis con una agencia, podemos entrar como su equipo de producción: tenemos una página específica para agencias.

Si has desarrollado una técnica o necesitas explicar un procedimiento a colegas o a pacientes, cuéntanos el caso y te decimos qué formato tiene sentido y en cuánto tiempo.