Visualización 3D para empresas de tecnología médica
Un dispositivo médico se vende explicando tres cosas que una fotografía no cuenta: qué hace por dentro, cómo se usa y por qué es distinto del que ya tiene el cliente. Esta página reúne lo que hacemos para fabricantes y distribuidores de tecnología médica, médico-estética y equipamiento hospitalario, con los proyectos concretos detrás.
Proyectos que hemos hecho para tecnología médica
Novasonix — sistema MYTHRA. Animación 3D fotorrealista de un sistema láser para medicina estética, con la interfaz de software integrada en la pantalla del dispositivo y los diferenciales técnicos destacados en pantalla.
Medtronic — sistema de bomba de insulina. Serious game 360º en formato web para pacientes, familias y profesionales, sobre un sistema que ajusta la insulina cada cinco minutos.
Werfen — formación y simulación médica. Realidad aumentada para capacitación, con precisión digital y simulación avanzada.
Hartmann — DressBox®. Aplicación de realidad aumentada para visualización técnica y planificación espacial en entornos hospitalarios: gestión del espacio antes de instalarlo.
Zeiss — proyecto de metaverso. Entorno virtual gestionado de principio a fin.
Bionet y Corsa, en maquinaria y equipamiento médico. Y Fresenius Kabi, con un proyecto de realidad aumentada.
Por qué 3D y no fotografía de producto
La fotografía necesita que exista una unidad física y unas condiciones de estudio. La animación 3D parte del modelo del dispositivo, y eso cambia tres cosas prácticas.
La pieza puede existir antes que el producto. Se produce en prelanzamiento, para formación de distribuidores, reuniones con inversores o un congreso que cae antes de la fecha comercial.
Se puede abrir el aparato. Aislar un componente, seccionar la carcasa, ralentizar una secuencia o mostrar el mismo movimiento desde dos ángulos. Nada de eso se filma.
La interfaz queda legible. Filmar una pantalla en el ángulo correcto es difícil y hay que repetirlo cada vez que se actualiza el software. Integrada en 3D, como en MYTHRA, se lee desde cualquier posición de cámara y se puede sustituir sola si la interfaz cambia.
El punto de partida es vuestro modelo
Lo ideal es el modelo 3D o CAD del dispositivo. En MYTHRA trabajamos desde el modelo facilitado por el cliente y desde referencias reales de producto, para reproducir materiales, acabados y proporciones con fidelidad. Cuando no hay un modelo utilizable, se puede construir a partir de planos técnicos, cotas y fotografías, y eso añade tiempo de modelado al proyecto.
Nunca escribimos nosotros la especificación técnica. Partimos de lo que nos dais y del mensaje comercial que queréis que se entienda, y a partir de ahí decidimos qué se destaca y qué se deja fuera: todo lo que no sirve a ese mensaje tiende a debilitarlo, por interesante que sea técnicamente.
Preguntas frecuentes de los fabricantes de dispositivos
¿Cuánto debe durar la pieza?
Depende de dónde se vea. MYTHRA se diseñó como un vídeo de un minuto: suficiente para una introducción conceptual, la revelación de la marca y el dispositivo, un giro completo y los diferenciales clave. Un bucle para pantalla de feria es más corto y funciona sin narración. Una pieza de formación es más larga y entra en la secuencia de uso.
¿Tiene que ser fotorrealista?
No siempre. El render fotorrealista es la opción correcta cuando el mensaje es el diseño, los materiales y los acabados. Cuando el mensaje es un mecanismo interno o un procedimiento clínico, un tratamiento seccionado o esquemático comunica mejor, y los dos enfoques pueden convivir en la misma pieza.
¿Sirve la misma producción para feria, comercial y redes?
Sí, y así se concibió la de MYTHRA. De una producción salen cortes más breves, formatos vertical y cuadrado para redes, versiones con y sin texto en pantalla y el mismo render con el texto en otro idioma, sin volver a la fase de modelado.
¿Podéis hacer formación además de venta?
Es la segunda vida más habitual de estos proyectos. El mismo modelo y el mismo trabajo de cámara se reeditan en una secuencia más lenta y explicativa para formación interna o para enseñar a un profesional cómo se configura y se opera el equipo, cambiando el ritmo y los textos en lugar del trabajo 3D.
¿Y si el equipo hay que instalarlo en un espacio concreto?
Ahí entra la realidad aumentada. El proyecto DressBox® de Hartmann es exactamente eso: visualización técnica y planificación espacial en RA para entornos hospitalarios, para ver cómo encaja algo antes de moverlo.
¿Se puede usar para simulación y entrenamiento del profesional?
Sí. El proyecto de Werfen es de realidad aumentada para formación y simulación médica. Cuando lo que hay que practicar es un gesto y no entender un producto, ese es el terreno.
¿Qué pasa si el dispositivo cambia después de terminar?
Si el modelo base y la estructura narrativa siguen siendo válidos, se ajusta y se vuelve a renderizar la parte afectada sin rehacer el proyecto. Un cambio de color, una interfaz nueva o un detalle de la carcasa suelen ser una actualización parcial; un rediseño completo es una pieza nueva.
¿Trabajáis con distribuidores y no solo con fabricantes?
Sí. El público de la pieza suele ser el mismo: el profesional que compra u opera el equipo. Lo que cambia es quién encarga el proyecto y en qué idiomas hace falta.
¿Podéis publicar la aplicación en las tiendas?
Sí, y también alojar los contenidos en servidores web. Para Google Play y App Store hay que contar de 10 a 15 días de revisión, y conviene tenerlo en el calendario si hay una feria detrás.
Si fabricáis o distribuís tecnología médica y necesitáis explicar en un minuto qué la hace diferente, mandadnos el modelo 3D y el mensaje comercial y os decimos qué formato tiene sentido.